El ISCIII no es transparente con la evaluación de los proyectos de investigación presentados a su convocatoria anual de Acción Estratégica en Salud (AES)

El ISCIII no es transparente con la evaluación de los proyectos de investigación presentados a su convocatoria anual de Acción Estratégica en Salud (AES)

La Acción Estratégica en Salud del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) es el principal mecanismo de financiación de la ciencia biomédica de España. Mediante estas convocatorias se financia la gran parte de la investigación que se realiza en el Sistema Nacional de Salud en nuestro país. Se financia tanto ciencia básica, con una fuerte orientación traslacional, como investigación clínica. Esto sirve para generar recursos que emplearán los sanitarios para desarrollar vacunas, mejorar el diagnóstico y tratamiento del cáncer y otras enfermedades frecuentes o infrecuentes, o retrasar el progreso de la neurodegeneración en pacientes de Alzheimer o Párkinson, entre muchas otras líneas de investigación.

Estas convocatorias son un ejemplo de puntualidad y rapidez en la evaluación, resolución y ejecución de los proyectos y partidas presupuestarias. Las evaluaciones han sido realizadas, tradicionalmente, mediante agencias externas, que se encargaban de enviar los proyectos
presentados a revisores expertos independientes, siguiendo los más altos estándares de transparencia e independencia.

Desde la Asociación Nacional Investigadores Hospitalarios queremos denunciar que, en la convocatoria de la Acción Estratégica en Salud de 2021, cuya resolución provisional ha sido publicada el pasado 23 de junio, el ISCIII ha dejado de enviar los proyectos a las agencias externas de evaluación independientes. En la convocatoria de este año, el ISCIII ha prescindido de la mediación de dichas agencias y ha enviado directamente los proyectos presentados a evaluadores externos siguiendo un procedimiento poco habitual y criterios nada transparentes.

Tras la recepción de los informes de los evaluadores externos, las comisiones técnicas de evaluación de cada área estratégica, formadas por paneles de expertos (aunque su composición no es conocida) han aportado su evaluación estratégica y redactado un sucinto párrafo en el que
se supone se condensa y resume el resultado de la evaluación, siendo este resumen la única información que los investigadores reciben para justificar la clasificación como favorable (se concede la ayuda solicitada para la ejecución del proyecto) o desfavorable (no se concede la
ayuda solicitada).

Tras la publicación de la resolución provisional, los investigadores tienen un plazo de X días para presentar alegaciones contra la misma bien por su clasificación como desfavorable, o bien por haber sufrido recortes sustanciales en el presupuesto concedido o por cualquier otro motivo que consideren pertinente. Para este fin es imprescindible tener acceso a los informes completos de los revisores que han participado en la evaluación de los proyectos, no solo para poder rebatir argumentalmente los puntos críticos resaltados, sino también para conocer las deficiencias y defectos del proyecto puestos de manifiesto en sus informes y con ello tener la posibilidad de aprender de los comentarios de los evaluadores, para preparar un nuevo proyecto mejorado para la siguiente convocatoria.

Si bien numerosos investigadores que se encuentran en esta situación han solicitado a la Subdirección Gral. de Evaluación y Fomento de la Investigación del ISCIII poder acceder a los informes completos de los evaluadores antes de que finalice el plazo para presentar alegaciones a la resolución provisional de la convocatoria, a pocos días de que el plazo finalice, ésta no los ha proporcionado. Esto resulta en una frustración enorme para estos investigadores, además de un ninguneo al trabajo que hacen los revisores.

Mientras esto ocurre en el ISCIII, la Agencia Estatal de Investigación ha resuelto la convocatoria RETOS de proyectos de investigación de 2020, entregando a todos y cada uno de los investigadores que participaron en la misma, las evaluaciones íntegras de los revisores que intervinieron en la evaluación. Esto demuestra total transparencia y rigor en conformidad con los estándares requeridos en el ámbito científico y contrasta fuertemente con el comportamiento del ISCIII.

Nos gustaría recordar, además, que España se juega mucho con este tipo de acciones, puesto que los fondos de la institución destinados a la investigación están cofinanciados con dinero del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). La administración y gestión de estos fondos exigen una transparencia máxima, y el anómalo comportamiento del ISCIII podría poner en peligro la continuación del disfrute de este dinero por parte de nuestro país.

Además, este año vamos a recibir partidas presupuestarias para la recuperación por el impacto económico del COVID19, del llamado Plan de recuperación para Europa (NextGenerationEU). Estos fondos exigen de nuestro país máxima transparencia y una adecuación de las reglas de evaluación y concesión con estándares europeos. No creemos que el ISCIII esté teniendo en cuenta tales estándares en la evaluación de la convocatoria AES 2021.

Por todo ello pedimos al ISCIII que siga los criterios de máxima transparencia de la Agencia Estatal de Investigación. Recordamos, además, que ha llegado el momento de que el ISCIII se adhiera a la Declaración de San Francisco sobre la evaluación científica (DORA), como ya lo han hecho las instituciones científicas más importantes del mundo, entre las que también se incluye la Agencia Española de Investigación.

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